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Bio

B-Side Players Orgullosamene Presenta
"Fire In The Youth"


Los integrantes de The B-Side Players producen música sin límites ni fronteras. Con Fire In The Youth, el séptimo álbum de su trayectoria y el primero para Concord/Picante, continúan explorando multifacéticas virtudes musicales de América Latina y del Caribe, incorporando a sus ritmos originales como los son el funk, rock, jazz y el hip hop, con sonidos de Cuba, Jamaica, México y Brasil.

Con música Latina dominando los charts de popularidad y ventas en el mundo, The B-Side Players son únicos llevando a la pista de baile a todos los habitantes del planeta Tierra su mensaje de unidad, fraternidad y evolución.

The B-Side Players son parte de un nuevo movimiento en la música popular, una banda que hace honor a la hermandad de naciones que siempre ha hecho de la música, un lenguaje universal. Los integrantes del grupo usan todo tipo de sonidos que cautiva el oído, a través de geografías y géneros, para crear una potente y poli rítmica corriente musical. "El origen de toda la música pop es África", dice Karlos Páez, primera voz, trompetista y fundador del grupo. "Nuestro sonido reconoce esta realidad. Por eso es que la música es tan emotiva. Nosotros estamos interpretando y mezclando todos los sonidos que vienen de África como reggae, son, el afro-beat y funk".

La banda creó con su fundación en 1994, su propio e inimitable estilo funk. Su espectacular show en vivo los convirtió en leyendas locales, mientras que la presentación de sus álbums la realizan con una incansable e ingeniosa capacidad para mezclar los géneros dando como resultado su propio sabor latino, su propio "funk futurista".

Fire In The Youth fue producido por The B-Side Players, con la participación de Quetzal Flores, líder de la banda Quetzal de Los Angeles, grupo con un amplio estilo inspirado en la cultura musical de América Latina. "Quetzal interpretó todas las guitarras que se usaron en la grabación", explicó Páez. "Sus arreglos eclécticos ayudan a pulir nuestra vibra latina, mexicana, cubana, de funk y rockera. También brinda un toque folklórico a algunos de los temas con sus conocimientos de son jarocho, (estilo afro-español de Veracruz, México) y bajo sexto ( instrumento de doce cuerdas con un sonido entre una guitarra de 12 cuerdas y un bajo acústico). Grabamos el disco en vivo en el estudio durante 10 días, luego agregamos las voces, percursiones y metales."

Al igual que sus grabaciones anteriores, Fire In The Youth captura el gran temperamento musical y la valiente filosofía del grupo. El álbum inicia con "Alegría", un estremecedor regatron marcado por una fuerte dosis de salsa flava.

"(Unplug) This Armageddon" recorre a alta velocidad el disco funk mientras Páez conduce una candente influencia vocal de Bob Marley llena de alma y sentimiento. La canción describe la experiencia de miles de personas que transitan entre Tijuana y San Diego y Los Angeles, en busca de mejores condiciones de vida. El grupo propone regresar a las raíces y los valores de la comunidad como antídoto contra la tecnología que parece extraer el alma de la vida moderna. "Fire In The Youth" combina un viaje de esperanza, entre ráfagas de reggae, con coro infantil que ofrecen una plegaria por la salvación de la generación siguiente. Es una de las canciones más dinámicas que la banda haya grabado.

"En un mundo en donde la gente tiene miedo de decir ‘hola’ o de sonreír, y los medios de información presentan mentiras como realidad, se hace cada vez más difícil identificar qué es real y qué no lo es", afirma Páez. "Pero los jóvenes siempre son reales y reclaman la verdad. La juventud alrededor del mundo está marchando y protestando. La Nueva Rebelión Mundial es una juventud sin miedo y decidida a enfrentar a sus opresores. Esta canción está dedicada a esa gente joven." Un reggae latino es la base acústica de "Crossroads", un inspirado himno que revive el trabajo en piano y órgano de Andy Krier, la inventiva técnica de la batería de Michael Cannon y la habilidad del grupo para asimilar complejas percusiones, crean esta melodía. "Warrior Culture" es una dedicación especial a los pueblos nativo americanos, con un jazz latino dominado al máximo por el bajo eléctrico de Damián DeRobbio. La interpretación es una gama de líneas melódicas para trompeta, con un sofisticado ejercicio en teclado y una interpretación de Páez que mezcla un refrescante fraseo hip-hop con un innato talento melódico. El tema concluye con una extensa y profunda conversación entre teclados, percusiones y bajo. La banda también aporta un poco de cumbia ("Mascara"), algo muy alegre de zamba ("Azúcar Natural"), de son montuno ("Micaela") y de jarocho ("El Comal").

"Queremos que nuestro sonido continúe creciendo hasta que representemos a todos los géneros de la música Latina", asegura contundentemente Páez. "En esta ocasión agregamos un poco de Veracruz, el sabor jarocho mexicano, el sabor de la rumba afro-cubana, el sabor de la zamba brasileña y el sabor del funck de la frontera suroeste (de Estados Unidos). Nuestros sonidos nos lo han heredado nuestros ancestros a través de sus grandes enseñanzas: Unidad es Amor. Nosotros combinamos diferentes estilos y culturas en nuestra música porque ese es el secreto de vivir en armonía con todas las razas, las religiones y las culturas. La pista de baile es el fiel testimonio de nuestro pasado y de nuestro destino en común".

Karlos Páez, el hombre fuerte de The B-Side Players, creció en el seno de una familia musical. Su padre, Ezequiel Páez, es un músico mundialmente reconocido quien pasó 17 años tocando el trombón y realizando arreglos musicales para Los Moonlights de Tijuana y 10 años en La Banda el Recodo de Don Cruz Lizárraga. El señor Páez, continua escribiendo y haciendo arreglos musicales para grupos en México.

Mientras asistía a la escuela de gramática, Karlos escuchó la música de Bob Marley y comenzó a tocar la guitarra y a escribir canciones.

Posteriormente conoció a los músicos de la primera encarnación de The B-Side Players en una clase de Tambores Africanos en el Southwestern Community College en San Diego en 1994. "Todos tocábamos en diferentes bandas en escenarios de funk y acid jazz a principios de los 90’," recuerda Páez. "Cuando comenzamos a tocar juntos, nuestros sonido era diferente porque agregamos un sello afro-latino en la música".

"Estábamos orgullosos de ser la vanguardia de un nuevo movimiento musical que representa a la población que ha dejado de ser una minoría", afirma felizmente Páez. "Ahora representamos a la Mayoría Morena (Brown Majority). El sufrido, el estereotipo sub urbano de California, está cambiando rápidamente; ya no son solamente güeros blanqueados. Son afros, ‘come arroz’, ‘mojados’, ‘empolvados’, ‘sucios’… gente felizmente liberadas y nosotros estamos ahí para representarlos con nuestra música".

The B-Side Players son:
Karlos Paez: primera voz, trompeta
Damian DeRobbio: bajo
Luis "The General" Cuenca: timbales, percuciones y coros.
Michael Cannon: tambores
Camilo Moreno: congas y percusion
Jamal Siurano: sax alto
Russ Gonzales: sax tenor
Kevin Nolan: trombon, trompeta
Andy Krier: teclados y director musical
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PARA MAS INFORMACION:
Julio Trejo
C/o d. baron media, inc.
(310) 315-5444
Julio@dbaronmedia.com

 

 


 
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